1 de septiembre de 2021

TU CASA, ES TU REFLEJO

 


Un hogar que está sucio y lleno de desorden, no es un lugar feliz para vivir, tiene energía negativa y las personas que viven en este entorno se verán afectadas.

El desorden entorpece y estanca haciendo muy difícil seguir adelante en nuestros caminos.

El estrés de búsqueda de cosas provoca ansiedad, deprime y trae confusión, por ello la importancia de tirar, o donar lo que ya no necesitamos para dar un aire nuevo al hogar.

Tu casa es el reflejo de tu vida, y esto implica todo: parte física, espiritual, sentimental, laboral, social y familiar.

Recuerda siempre que hay un lugar para cada cosa y cada cosa debe estar en su lugar, esto ayuda a estar en armonía y repercute en un mejor flujo de energía.

Se debe hacer limpieza de casa y deshacerse o remodelar todo aquello que no nos haga sentir bien, para dejar paso a lo nuevo.

No se deben acumular cosas innecesarias, sacar de la casa todo aquello que no aporta nada, todo lo que no sirve o ya no te gusta.

Al deshacerse de cosas que no aportan nada positivo, la casa pierde negatividad, gana espacio y es mucho más fácil de limpiar, que es algo importante. Hay que rodearse de cosas que nos gusten, que nos traigan buenos recuerdos, que nos motiven.

¡Tu casa eres tú, como está tu casa, así estás tú!

Nuestro hogar es un reflejo de nosotros mismos, nos dice como nos encontramos en ese momento, si estamos estancados, rodeados de un montón de cosas que no nos aportan nada y nos impiden ver o tener tiempo para las más importantes, se pierde tanto tiempo buscando las cosas, ordenándolas o quitándoles el polvo.

Simplifiquemos nuestra vida y quedémonos con lo que verdaderamente merece la pena. Aligerar tu vida hace que te sientas más liberado. Tomar decisiones hace que te sientas más seguro y responsable. Regalar cosas te hace sentir desprendido y más generoso y ordenando tu espacio te sientes más organizado y eficaz.

Es una forma de liberar espacio no solo físico, sino también mental, dejar espacio para que entren cosas nuevas, eso no significa tirar cosas que nos recuerden quién somos, eso también es importante tenerlo, los recuerdos son las raíces de quién somos, pero aquello que acumulamos que no nos aporta nada sácalo de tu casa y de tu vida.

Una vez que se depuró todo lo que no necesitamos más, se debe seguir la rutina del orden y la limpieza para así mantener un ambiente agradable en nuestro hogar con hábitos como:

–Tender tu cama, sin duda la habitación tendrá un aspecto más ordenado.
–Lavar los platos sucios al momento, para evitar que se acumulen.
–Sacar la basura diariamente, para evitar malos olores, o que rebalse.
–Volver a colocar las cosas en su lugar después de utilizarlas.
–Hacer limpieza de rutina diaria, sin caer en obsesión, frustración y que nunca disfrutes de la vida.

Un entorno ordenado, limpio y despejado, transmite alegría, paz y equilibrio, sin duda lo más lujoso de tu casa será el orden, recuerda que no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.


(Créditos a su Autor).
Un dicho de mi madre:

"Una casa puede ser la más humilde; pero si está limpia y ordenada es un verdadero placer estar allí".

18 de agosto de 2021

CASTAS DOMINANTES


Colombia es un país secuestrado por una clase política tradicional; conformada por las mismas familias dominantes que heredaron privilegios desde la época de la colonia. Que con el manejo astuto y sucio de la “democracia” han logrado estar siempre conectados a los más altos círculos de poder, permitiéndoles la captación y concentración de riquezas que les sirve para mantener  aceitada su maliciosa maquina electoral.

 Al lado de estas familias y castas políticas, parasitan otras de menos poder, pero no de menor influencia en el desfalco y control de los más jugosos negocios del estado. Esto ha incrustado en nuestro pensamiento como nación, el egoísta principio de no eliminar las roscas sino lagartear para hacer parte de ellas, haciendo lo necesario para que el statu quo no se derrumbe.

Por debajo de estos, un pueblo ignorante, creyente da las fábulas informativas de los medios de “comunicación” oficiales, que se acostumbró (o resignó) a que esta conformación social es la única viable, llegando en ocasiones a límites insospechados al defender a sus propios verdugos.

Pero es necesario resaltar que por ese mismo refrán que dice “no hay mal que dure 100 años ni cuerpo que lo resista”, ha surgido espontáneamente un sentir, un fuego en el interior de muchos, decididos a producir en plena acción y consciencia los cambios necesarios en las estructuras más rancias de la nación. Hoy estamos más cerca que nunca de hacer de nuestra sociedad menos excluyente y más equitativa. 

Solo depende de que abramos los ojos.

Por: Neil Barrios Ariza

23 de junio de 2021

El Judaísmo y Su Origen POLITEÍSTA

La religión cristiana respeta y valora la religión judía, creyendo que la única diferencia es que ellos no consideran a Jesús como Cristo. Sabemos que el conocimiento libera y empodera al ser humano, y así mismo el desconocimiento lo somete y le hace entregar su poder e individualidad. Esto es lo que ocurre respecto al judaísmo, pues al desconocerlo, nos hacen creer que el pueblo de Israel servía al padre de Jesús, siendo está una doctrina básica de la religión cristiana. Pero los israelitas, igual que todos los pueblos de la historia, fueron también engañados por estos seres que se hicieron pasar por Dios para someter a los hombres con castigos, terror y muerte.


Esta realidad no se percibe por el cristiano religioso, a pesar de ser evidente, incluso en los escritos del documento bíblico, libro sagrado del cristianismo. Los cristianos desconocen por ejemplo que, en los tiempos de la historia bíblica, los dioses que tomaron pueblo para sí (Israel fue la porción que le tocó a Jehová/Yahvé - Deut.32:9), se enfrentaban con sus ejércitos de humanos para establecer su superioridad frente a otros dioses.

Es así como el 586 antes de Cristo, Nabucodonosor (Representante del dios Marduk) abatió, saqueo y conquistó a los israelitas, desterrándolos y destruyendo su templo, para hacer desaparecer junto con el pueblo, a su religión y a su dios Yahvé (Jehová). Y es que en aquellos tiempos en Oriente, un Dios y su pueblo eran considerados una misma entidad. Esto se establecía con alianzas y pactos qué consistían en ofrecerle cultos y sacrificios a ese dios, a cambio de protección de hambres y catástrofes, o en muchos casos, de otras tribus y sus dioses.

Y es que Las Guerras en ese entonces, no eran sólo entre ejércitos de países, sino un enfrentamiento entre dioses. Es así como los babilonios no conquistaron a Israel en nombre de su Rey Nabucodonosor, sino en nombre de su Dios Marduk. Era así como estos dioses enfrentaban sus estrategias de batalla, enfrentando a los pueblos entre sí, como cuando Yahweh (Jehová) ayudó a los israelitas a vencer a los filisteos, demostrando que su estrategia de guerra era superior a la de su dios, Dagón. Por tanto, la conquista de un pueblo, llevaba implícita la culminación de su religión e identidad como nación.

Pero los israelitas no aceptaron la derrota de su dios Yahweh, y surgió una nueva percepción de lo que ocurría: consideraron la derrota como un castigo de su Dios Yahweh, e incluso consideraron la posibilidad de que Marduk ni siquiera existiese. Y es que los israelitas han demostrado un gran ingenio para sincretizar su adoración. Sin embargo, sus escritos dejan en evidencia la adoración de al menos dos dioses de orígenes y características diferentes. El mismo pentateuco (Torá), demuestra una fusión de al menos dos historias, como el caso de la creación de la humanidad descrita en el Génesis: el capítulo uno, la describe como una creación simultánea del varón y la hembra, como soberanos del mundo, pero el capítulo 2 la describe como la formación del hombre del polvo y luego la mujer de su costilla, siendo éstos sumisos a su deidad. También existen contradicciones en el intento de fusionar dos historias acerca del diluvio: Una, con 1 pareja de cada especie de animales y otra con 7 parejas; una con 40 días de diluvio y otra con 150; una en la que el diluvio comienza 7 días después de que Noé entra en el arca, y la otra que comienza inmediatamente después (Leer Génesis 6 y 7).



Los biblistas coinciden que hay al menos 4 fuentes distintas que alimentan los primeros libros de la Biblia, de los cuales resaltan dos deidades: Yah (Yahweh) y El (Elohim). Los escritos Elohistas nombran al Sinaí y como Monte Horeb y a los cananeos como amorreos. Esta deidad suele revelarse en sueños y visiones, es un poco distante, apacible y paterna. Para los cananeos, era el padre de sus dioses Anat, Astarte y otros más, siendo su consorte, Asera. Sin embargo, después de 400 años de esclavitud del pueblo de Israel, Moisés conoce en el desierto a una deidad más guerrera, que busca justicia (venganza) hacia el opresor, y que ofrece igual que EL, tierras y una vida materialmente abundante.

Esta oferta fue aceptada por el pueblo israelita, que antes había representado a EL (Elohim), con forma de toro o becerro. La oferta de esta deidad nueva (Yahweh) era muy atractiva, sin embargo, en un momento de debilidad, vuelven a invocar en el desierto a su becerro de oro, lo cual desata la ira de Yahweh/Jehová. Esto demuestra que los israelitas no eran monoteístas como muchos creen. SIn embargo, luego de la esclavitud de Egipto, las torturas del desierto y las victorias conseguidas mediante masacres sangrientas a otros pueblos, fijaron a Yahweh/Jehová como el Dios más influyente, al cual los israelitas eligieron como representante idóneo debido a sus características militares, egoístas, ambición desmedida de poder, entre otras. Es así, como se decide fusionar estas dos deidades más influyentes EL y YAH, con el nombre de este último y los atributos de ambos. Se le erigió un templo, se le ofreció culto sacrificios, adoración, etc, con lo cual se le dio la misma divinidad y relación que Marduk, Amón Ra y otros dioses tenían con sus pueblos. Pero no por esto los israelitas desconocían a las otras deidades, sino que reconocían a Yah-El como el dios de su nación (Éxodo 15:11).

Y es así, como después de la derrota de Israel frente a Babilonia (Yah-El vs Marduk), aparece el judaísmo, como una estrategia religiosa para que Israel como nación no se diluya. Incluso el material bíblico de las tradiciones yahvistas y Elhoístas, fueron reelaboradas y reescritas por los sacerdotes deuteronomistas para reflejar la visión de un solo Dios. Un Dios que enmarcaba las características de todos los dioses, que perdonaba y castigaba, que producía la llaga y la sanaba, que hacía el bien y el mal, que tenía emociones humanas, que no tenía forma humana pero que creó al hombre a su imagen.

Y es que esta era la mejor forma de que este dios pudiese encajar en todas las situaciones y en todos los tiempos que Israel vivía, a tal punto que cuando se creó la religión Universal (Católica) se incluyó a este dios que fue homicida desde el principio y padre de mentira, y que fue denunciado por el mismo Cristo, y sin embargo, le atribuyeron su paternidad.

Esta es la ceguera de la Religión. Esta es la verdad con la cual Cristo nos quiso liberar cuando dijo conoceréis la verdad y la verdad os hará libres.

7 de abril de 2021

LA VERDAD




El cristianismo es un ejemplo de cómo la idea de ser los únicos poseedores de la verdad, es decir, los únicos en tener la razón, puede corromper los actos y el comportamiento hasta el punto de la locura. Durante siglos se pensó que estaba bien torturar y quemar vivas a las personas cuyas opiniones se apartaban, aunque fuera ligeramente, de la doctrina de la Iglesia o de las interpretaciones miopes de las Escrituras ("la Verdad") porque las víctimas estaban en "el error". Era tan grande su error que debían perecer. La Verdad adquiría preeminencia sobre la vida humana. ¿Y cuál era esa Verdad? Una historia en la cual había que creer, es decir, un paquete de pensamientos.

No se puede encontrar la verdad absoluta donde no está: en las doctrinas, las ideologías, las normas o los relatos. ¿Qué tienen todos ellos en común? Están hechos de pensamientos. En el mejor de los casos, el pensamiento apenas puede señalar la verdad, pero nunca es la verdad. Es por eso que los budistas dicen que "El dedo que señala a la luna no es la luna".

Todas las religiones son igualmente falsas e igualmente verdaderas, dependiendo de cómo se las utilice. Se las puede utilizar al servicio del ego o al servicio de la Verdad. Si creemos que solamente la nuestra es la religión verdadera, la estamos usando a favor del ego. Utilizada de esa manera, la religión se convierte en una ideología, crea un sentido ilusorio de superioridad y siembra la división y la discordia entre la gente. Cuando están al servicio de la Verdad, las enseñanzas religiosas representan señales o mapas del camino dejadas por los seres iluminados para ayudarnos en nuestro despertar espiritual, es decir, para liberarnos de la identificación con la forma.

Solamente hay una Verdad absoluta de la cual emanan todas las demás verdades. Cuando hallamos esa Verdad, nuestros actos ocurren en armonía con ella. Los actos humanos pueden reflejar la Verdad o la ilusión. ¿Puede la Verdad ponerse en palabras? Sí, pero las palabras no son la Verdad. Sólo apuntan a ella. La verdad es inseparable de nosotros mismos. Sí, usted es la Verdad. Si la buscamos en otra parte, sólo encontrará desilusión.

Ese Ser que somos cada uno de nosotros es la Verdad. Jesús trató de comunicarla cuando dijo, "Soy el camino, la verdad y la vida"

Extracto del Libro "Una nueva tierra" Autor Eckhart Tolle

9 de marzo de 2021

TRANSHUMANISMO: La cuarta revolución industrial

 


La aparición de la Revolución Industrial como fenómeno económico, político y social, acompañada de su deletérea idea de progreso, solo fue posible dadas las siguientes condiciones previas: el sistema bancario, la producción tecnificada y la comercialización indiscriminada de bienes y servicios.

Este proceso, surgido en Gran Bretaña, tuvo su primer período entre 1760 y 1840 y trajo consigo la división del trabajo y la producción tecnificada. El segundo período o segunda Revolución Industrial, se dio entre 1880 y 1920, impulsado por la aparición del sistema eléctrico, el transporte a gran escala y las comunicaciones a distancia. El tercer período inició en la década de los 70´s gracias a la digitalización y automatización de la producción económica, a las tecnologías de las comunicaciones y a la globalización financiera.

Hoy nos asiste la cuarta revolución industrial, proclamada y lanzada al mundo en abril de 2016 por Klauss Schwab, fundador (en 1971) y CEO del Foro Económico Mundial (FEM), Ong que celebra su conferencia anual cada enero con los líderes políticos, académicos, juveniles y empresariales a nivel global en Davos, Suiza, quienes se alinean a sus unilaterales directrices público-privadas en el marco de la agenda más regresiva y bien maquillada que denominan progresista.

El eje central de la agenda de la cumbre de Davos para el 2021, que tuvo su primera versión virtual entre el 25 y el 29 de enero y que tendrá la presencial en mayo de este año, será, según información oficial de la impositiva organización: “El Gran Reinicio tras la pandemia”. Para ello, dictarán los lineamientos de cómo aprovechar las nuevas tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial, de la que Schwab dictaminó su inicio en 2016 y su definición así: “la Cuarta Revolución Industrial (4RI) es la fusión de los sistemas biológicos, físicos y digitales”.

Los estólidos de la narrativa oficial no advierten lo que se colige de esta escueta y sinuosa definición, dado que el ser humano es el sistema biológico y físico más complejo y sofisticado sobre la faz del planeta, por tanto, el espécimen más apto para la experimentación, en otras palabras, la 4RI es la aplicación de la tecnología para cambiar la esencia humana, su propio slogan, pregonado por Schwab, lo atesora de esa manera: “La 4RI no cambia lo que hacemos, pero nos cambia a nosotros”.

Pero lo que está de fondo es el hecho objetivo que la vanguardista 4RI se configura en el vehículo catalizador del Transhumanismo, cuyos primeros planteamientos se remontan a 1923 con la publicación del ensayo “Dédalo e Icaro: la Ciencia y el Futuro” del genetista eugenésico británico J.B.S. Haldane.

Hoy, el Transhumanismo es un movimiento ideológico, político, cultural, intelectual y científico mundial cuyo propósito es transformar la condición humana mediante la aplicación de tecnologías en la persona para “mejorar” (¿manipular?) sus capacidades físicas, intelectuales, psicológicas y morales. El movimiento Transhumanista fue fundado oficialmente en 1998 por el economista sueco Nick Bostrom, profesor de Oxford y por David Pearce, filósofo británico, bajo el rótulo de Asociación Mundial Transhumanista, que en 2006 cambió su nombre por el de Más Humanidad.

Son tres los postulados fundantes del Transhumanismo:

1. La Súper Longevidad: que considera la muerte como una enfermedad y se aspira a prolongar la vida humana por más de 250 años.

2. La Súper Inteligencia: fusionar el cerebro con procesadores RAM a través de un chip con el fin de aumentar la capacidad de memoria, superar enfermedades como el Alzheimer y conservar nuestros pensamientos y recuerdos en la nube. Un ejemplo de esto es la aplicación Neuralink desarrollada por Elon Musk.

3. El Súper Bienestar: modificación genética para despojarse del dolor y de todo aquello que causa sufrimiento; deshacerse de los genes que permiten los vicios, la ira, envidia, la agresividad, etc.


Dichos postulados, de hecho ya reales, son absolutamente posibles debido a la existencia y total convergencia de distintas tecnologías cuyos alcances rayan en lo alucinante: la Biotecnología, la Inteligencia Artificial, la Robótica, la Computación Cuántica, la Bioinformática, entre otras.

En 2020, el premio nobel de química fue otorgado a las descubridoras de CRISPR-CAS9, una tecnología genómica que constituye una herramienta de edición y modificación total de genes altamente sofisticada. Con esta capacidad de modificar el genoma humano de manera completa, ya es perfectamente posible detener o aplazar el envejecimiento, cambiar conductas, programar humanos a la carta en un laboratorio o fabricar seres interespecies. Es decir, jugar a ser Natura.

Este inquietante escenario, nos deja en manos del arbitrio científico mundial; implica un altísimo sentido de la ética como valor absoluto, lo preocupante es que los postulados progresistas (regresistas) imperantes, se fundan en la delirante relativización de los valores absolutos; por ello el ser humano, ya no solo su mente sino ahora su cuerpo, pasa a ser una entelequia moldeable para ser modificada, cual plastilina, al antojo del poder, sin importar romper o rechazar los determinantes dados por la naturaleza. Claros síntomas de esto los tenemos ya en los conocidos Transespecie, Transgénero, Transedad, Transcapaces, entre otros. El propio prefijo del término nos lo anuncia (‘trans’: pasar de un lugar a otro), es decir: llevarnos de nuestra actual condición humana a otra condición que desnaturalice la esencia de tal.

De tal manera que el trasfondo de la agenda mundial de Davos, que propone “El Gran Reinicio tras la pandemia”, en el marco de la 4RI, es el Transhumanismo hecho política pública global, para llevarnos de sujetos, como lo fuimos en las 3 revoluciones industriales anteriores, a ser objetos o mercancías en un horizonte cercano que vislumbra una era posthumanos.

Frente a esto, nuestros líderes (políticos, económicos, juveniles, tecnológicos, etc.) elatos, anodinos y genuflexos; solo saben hacer caso.


Por:
ARTURO VELÁZQUEZ.



Fuentes:

-Miklos Lukacs.

-Canal de Youtube “DESCUBRIENDO”: “TRANSHUMANISMO, estrategia de control total”.

-“Postdarwinian Man” de Daniel Estulin.